Araceli de Tezanos

Dr. ès Lettres et Sciences Humaines

Université de Paris Ouest – Nanterre – La Défense

Conferencista internacional

Hay celebraciones que, para los maestros, los profesores, son bien particulares… y una de ellas es el Día del Estudiante. No es un día como otros, sin duda, pues el festejo trae de la mano recuerdos bellos, simpáticos, risibles… y otros no tanto. Pero bueno, la vida es así. Una vida que hoy nos reclama de un compromiso especial con el otro, con la otra, con todos los otros.

Una preocupación permanente de qué nos sucede si salimos de casa, si nos reunimos con nuestros amigos, aún con nuestra propia familia cercana. Tenemos un enemigo al acecho, un virus que cuanto menos le hacemos caso, más se burla y se ríe de nosotros. Por eso, este Día del Estudiante es tan particular. Pues nos apela a cuidarnos, a hacernos cargo, a hacernos responsables de nosotros y de todos los demás. A entender que de alguna manera el cuidar salva vidas cercanas y lejanas, también. Todos, pues todos aquellos que tuvimos y tienen el privilegio de ser estudiantes, somos responsables de todos. Por ello, este Día del Estudiante es tan especial, tan fuera de lo común… porque es el día del cuidado del otro, de ese otro tan diferente y tan igual a nosotros, aunque no sea estudiante… ¡FELIZ DIA…!