Con profundo pesar comunicamos el sensible fallecimiento de LUIS CARLOS CAICEDO ORTIZ, Ilustre maestro de la Escuela Normal Superior de Pasto.

La Comunidad Normalista lamenta profundamente la pérdida de uno de mejores educadores, quien dedicó parte de su vida a trabajar por el proyecto de vida de jóvenes y señoritas normalistas.
Nuestro compañero LUIS CARLOS CAICEDO ORTIZ fue ejemplo de capacidad intelectual y profesionalismo en su vida laboral, destacándose por su responsabilidad, cumplimiento, ejemplar laboriosidad, constancia en sus tareas diarias y siempre con un pensamiento prospectivo con sus estudiantes.

Fue un profesional graduado en Zootecnia, Especialista en Ecología, Administrador de Empresas y Especialista en Orientación Educativa.

De 1.982 a 1.983 trabajó como docente hora cátedra  en el colegio San Bartolomé de La Florida (N).

En la Escuela Normal Superior de Pasto, prestó sus servicios como Docente de Hora Cátedra desde  el 14 de septiembre de 1984 hasta el 31 de diciembre de 1988.   A partir del 1o. de enero de 1989  fue vinculado como Profesor de Tiempo completo.

Se desempeñó en la Institución Normalista como maestro del área de CIENCIAS NATURALES Y EDUCACIÓN AMBIENTAL en el nivel de Básica Secundaria y Media.

Expresamos nuestra sentida voz de condolencia y acompañamos a sus familiares, esposa e hijos en este difícil momento.

La Institución declara tres días de duelo,  que simbolizan nuestro respeto y admiración por nuestro ilustre compañero y entrañable amigo. Manifestamos que el mejor homenaje a LUIS CARLOS CAICEDO ORTIZ será honrar su coherencia entre sus palabras y su vida ejemplar.

La velación de su cuerpo será en la Sala de Velación Monte de los Olivos el día miércoles 24 de Octubre.

A partir de las 8 a.m. a 12 m. del día 25 de octubre permanecerá en Cámara Ardiente en el Auditorio de la Escuela Normal Superior de Pasto.

La eucaristía se realizará a partir de la 1 p.m. en la Iglesia de San Felipe Neri.

“Uno recuerda con aprecio a los maestros brillantes,
pero con gratitud a los que tocaron nuestros sentimientos”.
Carl Yung